viernes, 25 de mayo de 2018

4 años.

Han sido cuatro años sin estar aquí, cuatro años sin recordar mi esencia, cuatro años pérdida en un abismo de emociones, cuatro años en el ojo del huracán.

Decidí buscar este blog, mi blog, y me sorprendí de leerme a mí misma, de ver a la Adriana de hace 7 años; me causa dolor de cabeza comprender cómo soy y no soy la misma. Ha pasado tanto... he vivido tanto, que no sé cómo expresarme en palabras.

Han sido cuatro años rudos, han sido años de lagrimas, de risas, de separaciones, de depresión, de felicidad, de gozo, de Dios, de mal, de confusión, han sido cuatro años de mi misma en un universo de situaciones. He aprendido, he crecido y me he superado. He aprendido de la vida, he caído y he subido.

Conocí el mal y conocí el bien, descubrí lugares y personas, descubrí amores, dolores, rencores, trastornos; me descubrí  a mí misma... me conocí, me exploré y me lleve a lugares a los que nunca había ido. Me conduje por carreteras de curvas, me llevé por bosques frondosos, me encontré en tormentas, me metí en huracanes, escalé muros y caí, corrí y tropecé, rodé y me levanté.

Conocí a Dios y al enemigo, estuve cerca del abismo, me reafirmé, decidí, me entregué. Mi alma a Dios siempre honor rendirá, alabaré y honraré.

Pero, ¿qué es este malestar? ¿Qué es lo que sigo sin hacer bien? ¿En que me estoy equivocando? ¿Por que me vuelvo a quebrar? ¿Por qué falló? ¿Por que no avanzo?

¿Qué está mal en mi?

jueves, 18 de diciembre de 2014

Cualquier tiempo sin escribir

Entonces han pasado dos años desde que escribí aquí y han pasado un montón de cosas; madre mía.

Sufrí múltiples ataques de ansiedad el año pasado debido a la frutración y el setrés que se acumuló en mi último año de bachillerato, sufrí depresiones y decepciones que bueno, se me quedan cortos los dedos si me pongo a contarlas y bueno aquí estoy, intenté crecer y ser fuerte, he tenido recaídas, pero pienso seguir adelante, tomo las palabras de Frida Khalo para decir que me siento bizarra y dañada, pero agregaré que también me siento fuerte, he aprendido y he crecido. 

No me arrepiento de todo el dolor que pase, todo el dolor que nadie comprendió, porque eso me hace lo que soy ahora; esas cicatrices nunca van a desaparecer, arden y estás más a flor de piel que nunca,  no pienso dejarlas sanar hasta que me conviertan en una mujer fuerte capaz de lidiar con lo que se presente.

Y antes yo habría pensado que es imposible colocarme en donde estoy ahora, pero me siento con potencial, con que tengo para dar, y espero que si alguien más en el mundo se siente de la misma manera que Frida y yo, sepan que van a salir de ello más victoriosas de lo que creen.

domingo, 24 de marzo de 2013

¿Qué es peor, saber que se te acumulan los karmas o sentir la mayor de las culpas? 

Y entonces estoy aquí otra vez escribiendo porque ya no hallo otra manera para dejar salir todo lo que siento, y es que es muy estúpido, porque, ¿quién pensaría que una persona normal a punto de cumplir 16 se encuentra al borde del colapso?

No tiene poco tiempo la idea de que sino me voy pronto el tiempo empezará a faltarme, deseo de una vez por todas graduarme del bachillerato y entrar en una universidad e irme; y si tú eres bastante inteligente te darás cuenta de lo imbécil que eso suena, o quizás no tienes que ser tan inteligente, pero también te darás cuenta de lo desesperada que me encuentro por irme y estar por mi cuenta, porque quizás así todo sea mejor... ¿o no?

Últimamente he estado de pocas palabras, y no sé si atribuirlo al hecho de ser una adolescente en desarrollo, porque eso es lo que los viejos dicen. Si no tengo nada que decir, no tengo por qué hablar, ¿no?

Ah, también he pasado mucho rato imaginando cosas que jamás de los jamases pasaran en la vida, y mucho menos en la mía  el Tumblr no me ayuda en nada con esas imágenes tan felices y perfectas; cerré mis redes sociales también  empece por el twitter, porque es increíble que esa cosas donde a la gente le gusta poner lo que piensa puede herirte de sobremanera; ahora solo me falta el Facebook, puto Facebook. 

Yo qué sé quien lee esto, yo qué sé qué piensa el que lo lee; quizás que soy una niña mongólica y malagradecida que no sabe nada de nada, y quizás tenga razón.

Cuando estas en mi posición y ves como las cosas se desarrollan tu en serio te vas a dar cuenta de lo difícil que es encajar en un ambiente; y solo cuando me di cuenta de eso fue que pude comprender de que hablaba la gente que a menudo se suicida o sufre de bullying, ay, ¿y yo qué?

¿Qué pasa con la gente que se siente sola? ¿Cómo termina su historia?

Este es mi tumblr, por si quieren saber en qué me la paso: http://ningunapersona.tumblr.com/

martes, 30 de octubre de 2012

Yo, ahora.

Cuando sea grande y tenga un trabajo, una casa, un esposo y sabiduría  crearé a mi familia para darle el placer a mis hijos de poner tener lo que yo no, y si, es algo que todos los padres hacen, pero a estas alturas de mi vida puedo entender perfectamente a lo que mi mamá se refería cuando me decía que hacia todo lo posible por darme lo que yo quería  y ese esfuerzo de mi mamá, aunque me duele, porque me pesa que mi mamá esté cansada, se que lo hace porque me ama, porque seria capaz de darlo todo por mi; y sé que ella no tuvo la mejor infancia de la vida porque las cosas en esos tiempos eran difíciles y gracias a Dios que así fue, porque eso la convirtió en la hermosa mujer que hoy es; por algún motivo ella escogió la manera de vida que tiene y que me da a mi hermano y a mi ahora, y no puedo ni me quiero quejar, porque todo lo que tengo viene de un esfuerzo inimaginable y un amor inalcanzable, adoro a la mujer que me dio la vida. 

Cuando veo a mis compañeras del colegio o a mis conocidos, puedo saber que sus padres han hecho el mismo esfuerzo por darles lo que ellos no tuvieron, pero, ¿Dónde queda el amor? ¿El calor de hogar? la cosa más difícil de dar; todos podrán tener sus ipads, teléfonos  cámaras  ropas, lo que sea, ¿Dónde queda la comprensión y el amor? ¿Dónde queda la retribución de gracias hacia sus padres? ¿Dónde queda Dios?

Por eso, cuando críe a mis hijos, les enseñare lo importante de la comunicación y del amor, tal como lo hizo mi mamá conmigo, para que cuando crezcan, sepan apreciar el valor material y sentimental de las cosas, que aprovechen de la naturaleza de la vida y la luz de Dios que les alumbrará.

Yo me crié en esta época donde están de moda las cosas mas caras, donde nada es fácil y donde todos son difíciles de comprender, yo siempre quiero ser igual a los demás, tener las mismas cosas, algo de que hablar, poder sentirme realmente fan de algún grupo o seguidora de alguna moda, pero simplemente no puedo, porque la vida que me a puesto Dios es así, superar estas ganas de caer en la malcriadés, de aprender, crecer y poner en práctica lo que aprendí;  yo no puedo comprarme los lujos, porque no crecí entre ellos, yo no puedo pagarme amistades, porque no crecí con amigos, yo no puedo aparentar una personalidad, porque yo crecí sin una; pero tienes que saber de donde vienes para saber a donde vas, y sé que para allá voy, a ganarme mis cosas, a darle las gracias a Dios por darme una madre que me convirtió en lo que soy, y a mi mamá, por no dejarme caer; a costearme yo misma, a seguir con la personalidad fuerte, carismática y comprensiva que tantos años de llanto han formado y que a penas ahorita sale a flote.

Y no andaré por la vida como si nada me importase, antiparabolica, porque no es la idea, puede que intente rechazar ciertas cosas, pero siempre las tendré en mente, seré consciente de mis errores y del daño que he causado, para así renovarme.

jueves, 25 de octubre de 2012


Entonces, había un gatito atrapado en el ducto de la basura de mi edificio, no pudo salir en toda la noche hasta que en la mañana mi hijo de puta vecino de al lado lo lanzó de un piso 15, -¿Qué no hicimos para salvarlo?- pero el gato, recién nacido, murió de un paro respiratorio por un derrame en los pulmones y daño neurológico; el problema no es que en sí la muerte del gato, sino la intención tan despiadada del hijo de puta que lo mató, porque es un asesino, para mi es un asesino, un bastardo, un imbécil, que nunca ha sentido la felicidad y el cariño de los animales, una humanidad y una sociedad que ha dejado atrás la compasión y el amor, ¿Dónde quedan los que sí aman la vida? Ese gato, ese simple y hermoso gatito pudo haber sido la compañía y la felicidad de cualquier persona, cualquier persona capaz de ser amada.
 A mi no solían importarme este tipo de cosas, pero si eres capaz de matar a una criaturita como esa, eres capaz de matar los sentimientos de cualquier persona; desgraciado todo aquel que acabe con la vida, desgraciado todo aquel que no sea capaz de ser feliz.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Siempre he estado acostumbrada a saber o a suponer lo que puede o no pasar, porque a veces las cosas parecían muy predecibles y era realmente fácil tener un vistazo de como iban a pasar ciertas cosas, pero, en estos momentos no me atrevería a decir como veo mi futuro, y menos el de los demás  es aterrador -en todo sentido de la palabra- porque como cualquiera quiero un bienestar pero todo parece estar en manos de alguien que quiere dejarlo a la suerte; ahí opté por entregarme a Dios, porque no se si alguien mas pueda entender de lo que hablo, todos estarían como "¿Ésta se volvió loca?" y por supuesto que sí, ¿Si no lo estuviera como haría para ver las cosas desde la perspectiva que tengo? Aveces miro mi alrededor y algunas personas parecen angustiadas mientras otras están tan tranquilas que podrían morir; pero sí, todo está muy tenso por aquí  y no puedo evitar que mi estomago sienta las tenebrosas maripositas, pero no se amor, ojo, de pánico, esa sensación que es como si tuvieses unas leves ganas de vomitar y te dura un tiempito, que también hace que te pasen mil y un cosas negativas por la mente, pero, ¡A ALEJAR LAS ENERGÍAS NEGATIVAS! porque, aunque no sea creíble, eso atrae las "malas suertes" como dicen.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Creo que es la impotencia que me da al recordar que no puedo tener lo que quiero, es la rabia de saber que las cosas mas sencillas y las que más me gustan están totalmente fuera de mi alcance; es la depresión de saber que no me puedo dar gustos.

Yo nunca he sido una persona de gustos extravagantes, siempre me ha parecido que en la simplicidad se encuentra la perfección, ademas soy realista y se que tampoco puedo exigir mucho; quizás lo que mas envidio en una persona es eso, todos obtienen lo que quieren con solo pedirlo mientras yo debo esperar un tiempo.

Siento que todo esto me impide vivir mi vida correctamente y que cada vez me envejezco mas, porque duele, duele saber que no te ves como los demás, felices; ahí es donde vas armando un rompe-cabezas mental para descubrir el real significado de la vida y la lección que te quiere dar. La cual no es difícil de descifrar.